La construcción de un clima de seguridad psicológica en la escuela

En esta época post modernista ya no parecen sorprendernos una gran variedad de síntomas sociales convertidos en parte de la realidad cotidiana: adicciones, violencia, embarazos y suicidios adolescentes, depresión, corrupción, desconfianza básica, hostigamiento, indiferencia… Ante este panorama con frecuencia se escucha decir en foros sobre familia, pareja, escuela… que como sociedad vivimos y promovemos una cultura de la violencia.

Ante la abrumadora evidencia de un sistema escolar en crisis que crea constantemente conflicto, exclusión, intolerancia… apelamos al trabajo de promoción de una cultura de paz. Ante los retos y oportunidades que surgen ante el inevitable conflicto humano nos vemos convocados a la construcción de una mejor sociedad a partir de la práctica de espacios de diálogo y aprendizaje interpersonal en la escuela[i]La propuesta de esta práctica está inspirada en el potencial probado de la práctica sistemática del “dialogo protegido” para la creación de ambientes viables de verdadera inteligencia colectiva promotores de personas emocionalmente sanas, creativas, realizadas y éticamente responsables… La escuela a pesar de múltiples esfuerzos sigue siendo, más de lo que quisiéramos reconocer, el caldo de cultivo de la violencia y el trauma psicológico para muchos estudiantes.

Nos mueve el sueño de construir en cada salón de clase un espacio de crecimiento emocional que no implique necesariamente añadir una dependencia más de especialistas, agentes externos, recursos económicos adicionales… Con nuestra propuesta convocamos al verdadero maestro de vocación a enriquecer con su práctica esta visión, sin importar qué partido o persona gobierne su estado o país, para participar en la transformación de abajo hacia arriba a partir del ejercicio del diálogo accesible y absolutamente viable, siempre y cuando haya un mínimo de disponibilidad. Te retamos, estimado maestro, a darnos y darte una oportunidad de probar por ti mismo un espacio de diálogo protegido con tus alumnos y observes que ocurre. Te invitamos a aventurarte con apertura, disciplina y disposición a ir más allá de la simple lectura de esta obra para experimentar y fortalecer la práctica del dialogo tanto en el salón de clase como en tu familia[ii]

Tal vez inicialmente no logres hacerlo impecablemente. Sin importar cuán deteriorada desvitalizada difícil o fluida se encuentre la relación al interior de tu grupo de clase, es posible, sin embargo, que si lo practicas con consistencia, cada vez te resulte mejor y eventualmente toques destellos esperanzadores de “cercanía con libertad” con tus alumnos o con alguno de tus hermanos, padres, hijos… y entonces te descubras cautivado con la riqueza y sencillez de este recurso. Tal vez logres experimentar en carne propia lo ocurrido en aquella utopía de la primera guerra mundial convertida en película “JoyeuxNöel” donde soldados peleados a muerte, agazapados en sus trincheras durante la primera guerra mundial durante una tregua de navidad de pronto, en una experiencia transformadora, se conectan, se hermanan, desisten de verse como enemigos… En una escena secundaria de la película pequeños grupos de soldados reunidos en el campo de batalla se comparten las fotos de sus familias, de sus hermanas, de sus esposas, sus madres, sus hijos… Descubren el poder de compartir “una foto de su experiencia” como diría Alvin Mahrer; Experimentan en un instante como la ideología separa y la experiencia conecta… y cuando regresan a sus trincheras simplemente ya no pueden dispararse más.

Los maestros, para bien o para mal, somos un testimonio importante para nuestros estudiantes. Funcionamos como modelo a través de la manera de relacionarnos con el otro: a través de nuestra forma de escuchar, es decir, a través de nuestra forma de permitir o inhibir la expresión de dudas opiniones molestias y sentimientos en general. Como diría Mc Luhan el medio es el mensaje. Nuestra función formativa, la ejercemos a través de nuestra manera respetuosa o devaluadora, clara o confusa, directa o indirecta, personal o impersonal, saturada de premios y castigos o de conexión… Es a través de nuestras relaciones cotidianas como inevitablemente trasmitimos un curriculum oculto lleno de valores o anti-valores, rechazo, respeto, confianza o desconfianza básica; amor o desamor, conexión con el otro o desconexión…

Durante el proceso de “cocinar” su metodología participativa que aquí nos inspira, Ubaldo Palomares uno de los pioneros en el campo del Desarrollo Humano Educativo, cita una conversación con el psicólogo clínico Harold Besell, su colaborador inicial:

La psicoterapia muchas veces llega tarde a la cita y es además demasiado cara. Es decepcionante, y muy molesto tratar pacientes día tras día en terapia cuyos problemas pudieron haberse evitado. Los traumas pudieron haber provocado algunos de sus problemas, pero todo mundo ha experimentado traumas. Los problemas de mis pacientes resultan en gran medida no de lo que les pasó, SINO DE LO QUE NO LES PASÓ. A ellos les faltó aprender algunas importantes lecciones acerca de la gente, de la vida y de ellos mismos. Ellos simplemente no tuvieron las experiencias adecuadas que necesitaban. No sólo es el hecho de que la psicoterapia resulta terriblemente costosa. Me preocupa toda esa gente que anda por ahí, que necesita ayuda pero que no puede financiarla. Me gustaría contribuir con algún tipo de plan o programa preventivo-educativo…[iii]

Los círculos de aprendizaje interpersonal (CAI) y el dialogo protegido (EPD) que hemos esbozado y compartido por diferentes medios fueron inspirados en dicho reto… convertir a la escuela en un verdadero lugar de desarrollo personal de educación para la vida donde el alumno a través de experiencias concretas de validación, aprende tolerancia, respeto, justicia, responsabilidad, colaboración… aprende algo que el día de mañana lo convierte en mejor ciudadano, mejor padre, mejor esposo…

[i] Chávez R. Michel S. (2012) 2ª edición: El espacio protegido del dialogo Mexico; Ed. Papiro Omega. También se puede acceder a la pág. Web: www.espacioprotegidodeldialogo.com y descargar sin costo el capítulo VIII del libro mencionado donde se describe el procedimiento del dialogo protegido.

[ii] Ibid (2)

[iii] Palomares 1980, Pág. 17 The Magic circle program.

Deja un comentario

BACK